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“... habitantes de Holanda y que la situacin
ha empeorado despus de la noticia, dada por el gobierno holands, de que el ham-
bre se cernia sobre la nacin.
El doctor Loudon hizo hincapi en que los alemanes tienen planeada la des-
truccin de todos los aspectos de la vida holandesa. '
El doctor Hubertus J. van Mook, Ministro de Ultramar de Holanda y Go-
bernador interino de las Indias Orientales Holandesas, que en compafiia del Emba-
jador visit al Presidente Roosevelt, agreg que Holanda se encuentra abocada al
hambre, las inundaciones y los rigores del frio.
El mismo dia, en otra entrevista con los periodistas, el barn C. C. W. H.
van Boetzelaer, Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario ante el gobier-
no norteamericano, expuso que la destruccin de las industrias holandesas por los
alemanes era menos dolorosa que las vicisitudes del pueblo. En las ciudades ma-
yores dijo el baron van Boetzelaer aumenta la amenaza del hambre debido a
la grave reduccin producida por la destruccin...”
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“... Informa-
cin de la Delegacin de
Bogota y que ahora en-
yia el Servicio xle Prensa
e Informacin de Ia Le-
gacin de Francia en
Caracas. Por artlculos
conmemorativos, por alo-
cuciones radiofnicas^ o
por recepciones han sido
recordadas las fechas glo-
riosas de Francia, y en
general se ha hecho lo
posible para aclarar los
rumores tendeneiosos y
recordar las contribucio-
nes artsticas, espirituales
y prcticas de la Francia
Inmortal.
Un segundo sujeto de
actividad ha sido el de
acoger a los marinos de
vapores franceses y, even-
tualmente, de socorrerlos.
En particulares los ma-
rinos que quedaban en
este puerto para ser hos-
pitalizados se sentian
muy aislados debido a
la diferencia de idio-
mas. Fu uno de los ob-
jetos mas iiles e intere-
sa nte-s (iel Comit, ese de
ayudar moral y material-
mente a esos hombres,
que, una vez curados,_lle-
vaban una vida inactiva,
sin grandes recursos y
necesitaban amigos.
C.omo es lgico, los re-
sidentes de esta Antilla...”
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“...>,
CUARENTA Y TRES N4-
CIONES estuvieron represen-
t.3das y CUATROCIENTOS
OCHENTA Y CINCO PER-
SONAS, entre Delegado.', Ob
servadores y Huspedes asis-
tieron a todas sus sssiones.
Debido a estas mismas di*
ficultades y al deseo vehemen-
te de los Delegados de asistir
a ella, hubo de diferirse por
dos veces sa reunion, la lti-
ma para complacer a varios
Delegados de Palestina, que,
no cb tante, algUnos de ellos
llegaron ya comenzadas las se-
siones.
Cuando salimos de Bogota,
la Conferencia estaba fijada
para el once de noviembre, y,
de acuerdo con nuestro itine-
rario de viaje, debiamos Hegar
el mismo once en la manana,
pero en BarranquUla nos He
g la noticia de sn diferimien-
t^o para el 26 del mismo mes,
por lo cual nes cupo el honor
y la satisfaccin de conocer y
tratar a muchos de los Dele-
gados que iban llegando todos
los dias, antes de internarnos
en los trabajos de la Confe-
rencia.
Estos Delegados venidos de
las regiones mas apartsdas del
planeta, desdc...”
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“... lo mues-
tra Job 31, 13 y tambin
una proteccin de la hon'
ra contra calumnias (Deut
23, 17)
Poco encontramos en la
Biblia sobre un derecho es-
pecial de los artesanos. De
Nehenaia sabemos que ha-
bia gremios de los orfeces
(III 8), una casa del oficio
del lino y agrupaciones de
alfareros (I Crn. ly 21,
23). En el orden de los
gremios estaban sentados
los artesanos en la Grande
Sinagoga de Alexandria. To-
dos ellos estaban en pi de
igualdad con sus contratis-
tas. No habia disposiciones
s'emejantes a la del Code
Civil de Napoleon, que el
contratista es ms abonado
que el artesano, disposicin
que fue derogada recien en
1868 Xart. 1.781). La esti-
ma de ,los artes manuales
entre los israelitas se mues-
ojo de SU siervo o el ojo de
su sierva y lo entortare, dar-l
libertad por razn de' tra sobre todo en lo quese
<. .
Nuestro destacado colaborador
Dr. Alfredo KARGER abosado,
debido a la tradici.i de su fa-
milia, se intereiaba siempre por
los asuntos judlos...”
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